miércoles, 31 de diciembre de 2008

Kusturica, Maradona y la Navidad

La Navidad, Ah, la Navidad! Esas bucólicas fiestas familiares en las que todo el mundo se llena la boca con palabras como Paz, Amor, Fraternidad,… Y en realidad están plagadas de reuniones familiares donde se afilan cuchillos y se lanzan al aire. Porque todos tenemos el típico familiar a quien nadie soporta, esa “tía Viru” inaguantable con la que te tienes que reunir, porque… es navidad! Y esas comidas interminables en las que comes más de lo que te cabe y todavía tienes que aguantar que te digan “Si no me comes ná”.
Ah, la Navidad! Esas bonitas fiestas creadas por los comerciantes. Ruina para muchos y negocio redondo para unos cuantos. Porque ¿quién ha inventado todas esas tradiciones absurdas consumistas? Pues el Corte Inglés y sus secuaces, ¿quién si no?

En fin, podría pasarme horas despotricando contra la navidad, pero ni siquiera me apetece, creo que estoy en hibernación. Tantos villancicos, lucecitas, papas noeles, turrones, mazapanes y demás me han sumido en un estado de semi-inconsciencia vital, que es la única manera de sobrevivir a estas fiestas.
Pero este año estoy tan tonta que el otro día fui al cine con unos amigos y nos equivocamos de película. Sí, sí, pensábamos que íbamos a ver la peli de Emir Kusturica sobre Maradona, que prometía ser muy surrealista; pero acabamos viendo un biopic cutre sobre la vida de Maradona, (de esos que ponen en Antena 3 después de comer). Menos mal que estábamos solos en el cine y nos pasamos todo el tiempo haciendo cábalas sobre la peli:
- Esto no puede ser de Kusturica
- Como lo sea, no vuelvo a ver una peli suya en mi vida.
- ¿Dónde están los músicos gitanos?
- Esa música tiene un aire balcánico, ¿no?
- Pero si es un tango
- Me parece que estos dos han tomado muchas drogas juntos
- Esto no es de Kustrica, si salía él
- ¿No es el masajista?
- Si no se parece en nada
- Pues yo creo que se da un aire
- ¿Nos cambiamos de sala?
Bueno, y así hasta que aparecieron los créditos y leímos: “Director: Marco Risi”. Salimos de la sala muertos de risa, la gente debió pensar que era una comedia divertidísima…

El tal marco Risi, debe ser uno de de esos de la secta de los maradonianos, porque ha hecho una peli en la que Maradona parece un bendito, mujeriego y yonki, pero un santo mal aconsejaó. La culpa de todo lo que hace la tiene la gente que lo rodea, que son mu malos, malísmos! Sobre todo los de Barcelona, ese antro de lujuria y perversión, tumba de todos los grandes futbolistas. Aquí, una pérfida rubia de bote introduce al inocente Dieguito en el mundo de la droga, y desde ahí todo va cuesta abajo y con patines, hasta que aparece un Maradona de 400 kilos tumbado en la hierba medio muerto. Apasionante la vida del pelusa, apasionante!
El momento cumbre del film es un flashforward en el que un Diego adolescente se está tirando a su novia, haciendo flexiones encima de ella, y a cada flexión, se ve al verdadero Maradona metiendo un gol en un partido. Una simbología muy sutil que requiere de grandes dosis de sensibilidad e ingenio. Bravo Marco Risi!
“Maradona, la mano de dios”, se llama la peliculita, no confundir con “Maradona, el pibe de oro”, que es la fricada de Kusturica (lo he visto en San Google. Tarde, ya lo se). Aunque no se si la veré, se me han quitado las ganas de ver nada relacionado con Maradona, Uff!

Una última reflexión navideña: después de mucho pensar he llegado a la conclusión de que Papa Noel y el Hombre del saco son la misma persona, pero Emir Kusturica y Marco Risi, no lo son.

¿Veis, qué tonterias digo? La Navidad me afecta a las neuronas.


3 comentarios:

diariodeunaproletaria dijo...

Por curiosidad, cuantos goles metió?
XDDD

Hel dijo...

Marta, que he oído en la radio que estrenan hoy un documental del Canto del Loco, creo que lo dirige Angelopoulos, ¿Vamos?

anticolometa dijo...

Pues metió unos cuantos goles, además de ir envejeciendo a cada flexión. Una curiosda manera de madurar, no?

Me parece que no me animo a ver la de Angelopoulos, Helen. Ve a verla con Joaquin y luego me contais.