viernes, 15 de enero de 2010

La memoria NO es selectiva

No me hace ni puta gracia Chiquito de la Calzada, lo confieso. Nunca he entendido el fenómeno absurdo que se montó en torno a este personajillo que da grititos y cuenta chistes malos de cojones. El otro día leí un artículo donde alguien lo consideraba un “pope de la postmodernidad”, lo explicaba muy bien y tenía su lógica, pero a mi sigue sin hacerme ninguna gracia. Afortunadamente ya se ha pasado la época en que la gente andaba por ahí diciendo: “Hasta luego Lucas, fristro, pecadorr de la pradera, siete caballos vienen de Bonaza…”. Aquello era patético, sobre todo cuando utilizaban el idioma chiquitesco para ligar  (¡por la gloria de mi madre!)

Y sin embargo, todas esas frases están en mi memoria contra mi voluntad. Quien dijo que la memoria es selectiva se equivocó de pleno. ¿Por qué tengo dentro de la cabeza las expresiones de Chiquito, las canciones malas de los 80 en inglés inventaó, las melodías de los anuncios de Cola Cao, Nocilla, Danone,… o la lista entera de mis compañeros de EGB por orden alfabético? Si yo pudiera seleccionar y ordenar mi disco duro cabecil, todo eso estaría en la papelera de reciclaje, y no grabado a fuego por los siglos de los siglos. Claro, así me pasa, tengo el cerebro tan lleno de chorradas que no me queda espacio para las cosas importantes.

Parece ser que la mente está en proceso de crecimiento hasta los 18 años, luego vas cuesta abajo y con patines. Por eso, sería lógico pensar que todo lo que queda en la memoria es lo que ha entrado ahí antes de los 18. Pero no. Porque entonces, me acordaría de los títulos de las obras completas de Rubén Darío, de por qué se peleaban los Trastámara, de las teorías de Wittgenstein o de qué coño era un logaritmo pneperiano. Pero nada, no puedor, no puedor… Así que he llegado a la conclusión de que las cosas se quedan grabadas en la memoria por agotamiento, es decir, por la repetición constante y machacona de una cosa. Por eso recuerdo los nombres y apellidos de mis compañeros de EGB, porque fueron muchos años pasando lista cada día. La música también ayuda a recordar las cosas, cuanto más pachanguera y repetitiva sea, mejor. Pero la number one de la machaconería es la televisión que nos mete por los ojos y los oídos las chorradas más grandes, te das cuen?

Menos televisión y más logaritmos pneperianos, jarl!
Por cierto, ¿alguien podría explicarme lo que era eso?


2 comentarios:

Chiquititoooooorl! dijo...

buenííííííssssssiiiiimoooooo no puedo no puedo no puedo me partorl!

Johann dijo...

Pues yo tampoco recuerdo lo que es un logaritmo pneperiano, pero por suerte estamos en la epoca en que todo lo que se (durante 10 minutos) esta en google.
http://es.wikipedia.org/wiki/Logaritmo#Logaritmo_neperiano

Aun asi sigo sin entender lo que es el logaritmo pneperiano :(