lunes, 11 de mayo de 2009

Reincidente

He vuelto a ir a la peluquería… No aprendo, verdad?
En fin, el caso es que ahora parezco Jim Morrison, pero no voy a entrar en detalles de cómo he llegado este estado. Ha sido lo de siempre, yo quería algo fácil de peinar, (ya conocéis mis problemas con el secador y el cepillo redondo)... Y el peinado tipo CCCB que me hicieron en noviembre ha empeorado al crecer y ya no sabía como coño peinarlo, así que he reincidido. Sí, lo confieso, mea culpa!

Pero lo interesante no es mi nuevo look. De hecho, el espejo ya se ha acostumbrado a mis cambios de imagen y ha dejado de descojonarse de mi. No, lo interesante es que he conocido a una nueva especie de peluquero: El peluquero filósofo. Es una especie realmente extraña, probablemente en peligro de extinción.

El peluquero filósofo se ha pasado una hora explicándome todo lo relativo a lo humano y lo divino en el mundo capilar. Claro, yo le hacía preguntas, siempre hago preguntas capilares a los peluqueros, pero no estoy acostumbrada a que me respondan. Primero me ha explicado la diferencia entre un ahuecador, un moldeador y una permanente de abuela. Entonces, se ha puesto a filosofar acerca de la ética en el mundo del estilismo y sobre lo que no se debe hacer con ciertos pelos excesivamente finos, dañados o débiles. Luego, me ha contado su teoría sobre la relación entre las canas y el estrés. Ya, le he dicho yo, por eso todos los presidentes del gobierno acaban su mandato cargados de canas. “Exacto”, me ha dicho él. Después ha añadido que Einstein tenía el pelo blanco porque pensaba mucho. La base científica de esta teoría no está muy clara...
También hemos hablado sobre los ciclos de la luna y su efecto en el cuero cabelludo, él era un poco escéptico con la hipótesis de que si cortas el pelo en cuarto creciente, crece más rápido y viceversa. Aunque me ha dicho que algunas mujeres le habían comentado que cuando se depilan en cuarto menguante, el pelo tarda más en salir. Esto tampoco está probado científicamente, pero hay que tenerlo en cuenta.

Aprovechando la ocasión le he preguntado sobre una de las grandes dudas de la humanidad: ¿Por qué las abuelas llevan el pelo de color lila? “Qué buena pregunta!” me ha dicho. Y me ha explicado que eso es un “plis” (líquido viscoso) que se solía aplicar allá en los tiempos de Franco, parece ser que da al pelo más cuerpo y vigor. Por lo visto de vez en cuando les aparece por allí una yaya pidiéndoles el “plis”, porque la Mary, su peluquera habitual, se ha jubilado o se ha muerto. “Aunque ahora mismo no tenemos a ninguna”, me ha dicho. “Sí, la señora Puig”, le ha recordado la ayudante, que se estaba partiendo de risa con la conversación. Yo me he animado y le he explicado mi paranoia sobre las peluquerías Mary, que huelen a laca Nelly desde varios kilómetros; y las supermodernas, en las que no entras porque dan miedo. Me ha dado la razón, no se si por aquello de que el cliente siempre tiene la razón o porque estaba de acuerdo. Por eso, me ha dicho, su peluquería no era ni una cosa, ni la otra; sino algo para gente normal.

Me ha caído bien el peluquero filósofo, aunque me haya dejado como a Jim Morrison. Me ha asegurado que con los lavados y el tiempo el pelo irá cogiendo una forma natural. Eso espero, porque sino ya me veo en el metro cantando aquello de “Come on baby light my fire”… La ayudante se ha despedido de mi diciendo: “Encantada de conocerte”. Claro, se lo ha pasado en grande con las preguntas que le hacía a su jefe. O quién sabe, quizá ahora está escribiendo en su blog un texto titulado “La cliente freaky que preguntaba por el pelo lila de las abuelas”.

lunes, 20 de abril de 2009

El tesoro de los romanos

Hace tiempo escuche una anécdota sobre Danny DeVito en una visita que hizo a Madrid: Circulaba el hombre en taxi por la capital y allá donde miraba había obras y calles levantadas, entonces le dijo al taxista: “Espero que encuentren el tesoro”.
Aha!, pensé yo, ¿así que era eso? Claro, ahora cuadra todo, hay un tesoro escondido en algún lugar de la geografía española, ese es el por qué de tantas obras.

Esa también puede ser la razón para que los jubilados estén siempre mirando obras, pues su sexto sentido les dice que allí hay algo importante, y están esperando ver algo que reluzca para lanzarse en plancha sobre ello.

Luego, por casualidades de la vida he ido encontrando datos que avalan esta teoría. He conocido a un abuelito que trabajó en las primeras obras del metro de Madrid. Él me contó que encontraron enterrado un mosaico romano con lo que parecía el mapa de un tesoro. (Los romanos, claro!) Por supuesto el capataz se lo quedó y nunca volvieron a verlo, pero él, que tenía memoria fotográfica, volvió a su casa e hizo un dibujo. Yo lo he pasado por el Photoshop y le he añadido efecto mosaico, el señor dice que es muy parecido a lo que vio. Ha quedado así:



Hay una cosa muy curiosa en este mapa, que quizá no se aprecie a simple vista: Casualmente las líneas marcadas para encontrar el tesoro, son las líneas del metro de Madrid! Esa es la razón de tantas ampliaciones, túneles y subtúneles. Encontrar el tesoro de los romanos, no la movilidad urbana… Pero esto no sólo ocurre en la capital. El empeño del Ajuntament de Barcelona de pasar el AVE por debajo de la Sagrada Familia, ignorando toda lógica, es para buscar el tesoro, deben tener un mapa que lo sitúa allí.

Precisamente en Barcelona, otra casualidad me llevo a descubrir un nuevo mapa. En este caso, se lo encontró un vecino del Raval durante el rodaje de la película En construcción. Mientras filmaban la escena de los arqueólogos destapando las tumbas romanas, lo vio, y aprovechando la distracción de todo el mundo, se lo guardó en un bolsillo sin que nadie lo viera. Es este:



Aquí podemos apreciar varias cosas: Que los romanos llegaron por mar, que en realidad eran piratas, y que tanto el MNAC como el Palau Sant Jordi se construyeron en la época romana, muy al contrario de los que opinan los historiadores. Bueno, eso, o que el mapa es falso. Porque el tipo que lo encontró no ha conseguido dar con el tesoro, y eso que lleva años excavando la zona. Claro, se ha tenido que hacer constructor para no levantar sospechas.

Todo esto me hace sacar dos conclusiones. La primera que todos los gobiernos que hemos tenido en España sabían lo del tesoro y por eso se ha dedicado a agujerear el país. Ahora, con la crisis, la cosa se ha incrementado y quieren fomentar la obra pública, dicen, para paliar el paro. Y un huevo! Lo que pasa es que no quieren dejar ningún sitio por explorar, ahora más que nunca necesitamos el oro de los romanos. Igual que las obras del AVE, que se llama así por aquello de “Ave César!”, y que no es más que un plan masivo de búsqueda del tesoro por todo el territorio.

Y la segunda conclusión es que probablemente no hay ningún tesoro, entonces: o los romanos eran unos cachondos, o esto es obra de un artista conceptual, o bien los romanos ya eran artistas conceptuales. Como decían muy sabiamente Los del frente Popular de Judea en la película La vida de Brian: “Los romanos ¿y qué han hecho por nosotros los romanos?” Pues tomarnos el pelo!, eso es lo que han hecho. Seguro que César y Augusto se estarán descojonando en su tumba pensando: "Hispanian prigadus sunt" (o algo así).

Así que gobernantes actuales y futuros: ¡Dejad de buscar el tesoro!



lunes, 23 de marzo de 2009

La puta tesis

Hace siete años cometí el error más grande de mi vida: Empezar una tesis doctoral. ¿En qué estaría yo pensando?
Hacer un tesis es la cosa más desesperante que puede hacer un ser humano. El tema da igual, escribir 500 páginas sobre cualquier tema es demasiado. Y encima hacerlo con rigurosidad, precisión, valor académico, estructura adecuada, citas de otros autores que apoyen tu discurso, etc. Y todo ello sin utilizar una Arial del 14 a triple espacio (aunque hay quien lo hace), eso es inhumano!

Cuando te pones frente a las 500 hojas en blanco, te entran los siete males y buscas cualquier excusa para no ponerte a escribir. Como limpiar la casa, ordenar los libros por orden alfabético, sacar a pasear al perro del vecino, leer el Ulises de Joyce en versión original,… Y todo eso que es absolutamente necesario que hagas antes de ponerte a escribir la tesis. Esto tiene una palabra en ingles: “Procrastination”; que aunque suena a pecado relacionado con el sexo, significa: dejar las cosas para más tarde. (Como se explica en esta animación con la que me identifico, totalmente). Lo admito, tengo procrastination.

Al margen de esto, la trayectoria de mi vida, y mi salud, en estos 7 años es directamente proporcional a mi desesperación con la tesis. He hecho todo tipo de cosas para lograr salir de un bloqueo mental. Empecé por tomar flores de bach, que son una gotas de hierbas variadas que se supone que van bien para todo… A mi no me sirvieron de nada. Así que opté por cosas más radicales:
Un verano de calor horrible y de vecinos que escuchaban música de Bollywood a todo trapo, decidí irme a un monasterio. Sí, sí, a un monasterio. La cosa empezó como una coña con los amigos, hasta que me pasaron una lista de Monasterios de Cataluña que había en Internet y yo pensé: “¿y por qué no?” Y me planté 15 días en un monasterio aislado en la montaña que tenía una parte de hospedaje. La habitaciones eran de lo más sobrio, el baño estaba fuera y para llegar a él tenías que atravesar un pasillo presidido por un cuadro de una chica de mirada inquietante, cuando salías de noche, acojonaba.
Después de la primera noche pensé en salir corriendo de allí, sobre todo cuando las campanas sonaron a las 7 de la mañana, pero no lo hice, me quedé (por huevos, más que nada). La gente que se alojaba allí eran de lo más peculiar: señoras beatas variadas, gente reflexiva, estudiantes desesperados, algún que otro freaky y monjas de otros monasterios de vacaciones. (Guau!) Había una señora irlandesa que escribía poesía mística en Spanglish. Dio un recital, yo no fui porque tenía que hacer la tesis. Ahora me arrepiento, seguro que fue mítico.
Las conversaciones de las comidas eran peculiares y místicas a la vez. La comida era bastante espartana, las acelgas con patatas sin sal de todas las noches eran realmente "deliciosas”. Y para colmo de males estas monjas ¡no hacían postres!, lo más dulce que comíamos era melocotón en almíbar de bote. ¿Cómo es posible? Si yo me fui allí pensando que comería yemas de Santa Teresa...
La primera semana logré trabajar bien, como no tenía nada más que hacer… Pero la segunda me subía por las paredes, necesitaba la civilización, tomar un café con los amigos y reírnos de todo, necesitaba galletas de chocolate y comida con colesterol. Hasta echaba de menos el Bollywood de los vecinos, (bueno, no exageremos). Estaba tan desesperada que me fui a andar por el campo. Con lo poco que me gusta el campo: ese lugar lleno de bichos y plantas portadoras de alergias. Incluso el ordenador se saturó y se quedaba colgado cada dos por tres. Afortunadamente se pasaron los 15 días y unos amigos vinieron a rescatarme y a reírse de mi, (los muy cabrones).

Después de descubrir que la vida monacal no es lo mío y tras sufrir unos años de bloqueo mental, decidí probar con la hipnoterapia. Se trata de una terapia que utiliza la hipnosis para convencer a tu subconsciente de que tienes que hacer algo. Ojo, que la hipnosis no es la historia del péndulo que vemos en las pelis, sino una especie de estado de relajación. La cosa fue bien y en unos días logré escribir tanto como en los meses anteriores. Pero mi odio consciente a la tesis fue más fuerte que mi constancia subconsciente y me volví a bloquear.

Lo último que he hecho ha sido un curso de iniciación al Reiki. Ahora tengo mis chacras conectados con la energía del universo y puedo escuchar a una hormiga andando por la hierba, u oler a una señora con un abrigo impregnado de naftalina al otro lado de un vagón de tren. También pito cuando paso por los detectores de metales. En fin, que si puedo hacer todo eso, también puedo acabar la puta tesis. Yes, I can!

Si esto no funciona, no descarto hacerme Hare Cristna o contactar con el negro que le escribió el libro a Ana Rosa Quintana. Si alguien lo conoce, pasadme su teléfono, por favor.


martes, 3 de febrero de 2009

El robobo del gogoya

La realidad siempre supera la ficción, eso es incuestionable.
No se si alguien sabe que el otro día dieron los premios Goya. Sí esos premios que los académicos del cine español se dan a sí mismos siguiendo criterios como: el amiguismo, el deslumbramiento por la presencia de una estrella internacional, que el tema de la peli sea políticamente correcto o socialmente aconsejable, que el productor se deje una pasta invitándolos a cenas, tapas y cañas,… bueno y esas cosillas. Ah! y también la calidad de la película, (claro, claro, se me olvidaba, qué cabeza tengo!)
Vamos que viene a ser algo igual de falso que los Oscar, pero a lo español… y este año, además con los Ácaros! (Sí, si, así se les conocía a los del Muchachada Nui en Bellas Artes de Cuenca, cuando pintaban esos cuadros tan bonitos de Super ratón asesino)

En fin, podría pasarme un rato largo criticando los premios de cine, las galas de los premios de cine, las películas que ganan los premios de cine, las tonterías que se dicen en las galas de los premios de cine, etc, etc. Pero no me apetece perder el tiempo. Así que contaré lo único interesante que ha sucedido en esta edición de los Goya:
El robo del Goya al mejor documental.

Resulta que los ganadores, los perdedores y los demás académicos se van de marcha después de la gala, para emborracharse por ganar, por perder, o porque sí. Y claro, mientras tanto ¿dónde dejan los Goya? Pues en el guardarropa de la discoteca, claro, con el abrigo y la bufanda, ¿dónde si no? Al menos eso hizo Albert Solé, el ganador del Goya al mejor documental. Y estaba tan contento que se quedó hasta el final de la fiesta. Entonces un tipo con gafas, (crítico de cine en paro), va a por su abrigo, ve el Goya sólo y desvalido y decide apadrinarlo. “Déme el abrigo y el Goya”, le dice a la chica del guardarropa. Y ella se lo dio. Claro, ¿quién va a conocer al ganador del Goya al mejor documental? Si hubiese sido a la mejor actriz de reparto, seguro que la chica se hubiese dado cuenta de que el tipo de las gafas no era Penélope Cruz.

A la mañana siguiente, el tipo con gafas se levanta, ve el Goya en la estantería y piensa: “Ah! ¿Qué no era un sueño?” “No, no, chato, no, menuda cogorza llevabas ayer”, le contesta el Goya. Entonces el tipo con gafas se acuerda del dueño de aquel cabezón y se dice a sí mismo: “Jo, no le ha tenido que hacer ninguna gracia, eh?” “¿Tu qué crees?” le contesta el Goya. Así que se da una ducha para despejarse, se toma un Cola Cao, y como el Goya no paraba de contarle los cotilleos de la gala, pues decide devolverlo. “Vaya coñazo de Goya! – piensa – Pero ¿cómo lo devuelvo?, ¿se lo doy a la chica del guardarropa?, ¿se lo mando a Ángeles González Sinde?, ¿lo dejo en objetos perdidos?” Y de pronto su mente se ilumina y decide llamar al periódico más discreto de España: El Mundo! “Si, - piensa - se lo llevaré a Pedro J, él sabrá que hacer”. Así que llama a la redacción de El Mundo y queda con un redactor en El templo de Debot. “Llevaré gafas, un Goya en una bolsa del Caprabo y una flor en el ojal”, le dice para que lo reconozca.

Luego le cuenta al redactor que no quería robarlo, pero que lo vio allí, tan solico, que le dio pena. Y después le contó que en realidad era un acto reivindicativo: "En este país el cine español siempre es igual. Tiene mala calidad, las subvenciones y los premios se los llevan siempre los mismos. Con esto me gustaría llamar la atención sobre el sectarismo y el nepotismo que imperan en el cine. Es un mundo cerrado, de amiguismo, donde es imposible conseguir un trabajo si no tienes enchufe" (www.europapress.es)
Anda ya, hombre! ¿estás hablando del cine español? Nooo….

Bueno, luego Pedro J guardó el Goya en su caja fuerte, (junto a las pruebas del espionaje interno del PP que le dio Santa Espe). Y al rato la Real Academia de Cine Español mandó a un emisario a buscar el preciado premio. A esto, Albert Solé, desde Barcelona, estaba muy cabreado con ese tipejo con gafas delincuente, pero decidió no poner una denuncia para no darle protagonismo. Pero chico, ¿tu estás tonto? Con la publicidad que esta historia le va a dar tu peli, seguro que ahora uno o dos despistaos se dejan caer por la sala de cine, deberías darle las gracias al tipo con gafas. Y que El Mundo lo contrate como crítico de cine, que se lo ha ganao, hombre!

Y hasta aquí la historia del robobo del gogoya. Lo he titulado así como homenaje a esa gran película de Martes y trece, El robobo de la jojoya. Obra maestra del cine español, que no ganó ningún Goya porque el mundo es injusto y no tenían presupuesto para cañas.

Adjunto el link de la noticia en El Mundo, para que veáis que no me lo he inventado: http://www.elmundo.es/elmundo/2009/02/02/cultura/1233610201.html



lunes, 19 de enero de 2009

Apostatar de la SGAE

Tengo un terrible secreto que confesar: Soy socia de la SGAE
Que, por qué lo hice? No sé. Había bebido, era joven y cándida, estaba pasando por un mal momento,… esas cosas que se hacen, un error de juventud. Tengo que decir en mi defensa que cuando yo me hice socia no había canon digital y apenas existían los top manta. La gente todavía copiaba la música en cintas de casete, en esos loros de doble pletina, (Ah, qué tiempos!) Además yo no sabía que me estaba uniendo al insaciable monstruo devorador de derechos de autor.

Sí, sí, ya sé que no tengo excusa. Por eso quiero pedir vuestra ayuda. ¿Alguien sabe qué tengo que hacer para apostatar de la SGAE? ¿Se puede apostatar sin que ellos tomen represalias, o hundirán mi carrera como hacen los del Opus con los que se alejan de su senda? Y lo que es peor ¿vendrán a mi boda a grabar el baile y pedirme una pasta por los derechos de autor de Paquito el Chocolatero? ¿Tiene derechos de autor Paquito el Chocolatero? ¿Quién la compuso cuatro colegas en una mala noche de borrachera? Por cierto, ¿cuánto les pagarán a los pobres pringaos que mandan a grabar bodas para cobrar su impuesto revolucionario? Hay que estar muy desesperado para aceptar un trabajo así, ¿Buscarán a la gente con un anuncio en el Infojobs? ¿Será así el anuncio?:

“Se busca videoaficionado especialista en BBC (bodas, bautizos y comuniones) y amante de los derechos de autor.
Se ofrece contrato por obra (y gracia del espíritu santo).
Salario: El banquete de la boda y 2 Dvds con los grandes éxitos de Ramoncín y Teddy Bautista.

Interesados dirigirse a la SGAE

Advertencia: Si los novios ponen una denuncia por vulnerar sus derechos de imagen, nosotros no sabemos nada.”


Qué cabrones que son! Si hay alguien en mi misma situación, ¡Unámonos y apostatemos todos juntos!
¡VIVA EL COPY LEFT!

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(Me hubiese gustado acompañar este texto con la música de Psicosis, pero no me puedo permitir pagar los derechos de autor)

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Este texto está sujeto a la Ley XVII de la Propiedad Intelectual. Cualquier copia del mismo será sancionada según el Artículo XXXLVI sobre los Eternos Derechos de Autor de dicha Ley contenida del Sagrado Boletín Oficial de la Santa SGAE.

(Así que cuidadín con lo que hacemos, que todavía no he apostatado)

© Anticolomenta (de momento)


miércoles, 31 de diciembre de 2008

Kusturica, Maradona y la Navidad

La Navidad, Ah, la Navidad! Esas bucólicas fiestas familiares en las que todo el mundo se llena la boca con palabras como Paz, Amor, Fraternidad,… Y en realidad están plagadas de reuniones familiares donde se afilan cuchillos y se lanzan al aire. Porque todos tenemos el típico familiar a quien nadie soporta, esa “tía Viru” inaguantable con la que te tienes que reunir, porque… es navidad! Y esas comidas interminables en las que comes más de lo que te cabe y todavía tienes que aguantar que te digan “Si no me comes ná”.
Ah, la Navidad! Esas bonitas fiestas creadas por los comerciantes. Ruina para muchos y negocio redondo para unos cuantos. Porque ¿quién ha inventado todas esas tradiciones absurdas consumistas? Pues el Corte Inglés y sus secuaces, ¿quién si no?

En fin, podría pasarme horas despotricando contra la navidad, pero ni siquiera me apetece, creo que estoy en hibernación. Tantos villancicos, lucecitas, papas noeles, turrones, mazapanes y demás me han sumido en un estado de semi-inconsciencia vital, que es la única manera de sobrevivir a estas fiestas.
Pero este año estoy tan tonta que el otro día fui al cine con unos amigos y nos equivocamos de película. Sí, sí, pensábamos que íbamos a ver la peli de Emir Kusturica sobre Maradona, que prometía ser muy surrealista; pero acabamos viendo un biopic cutre sobre la vida de Maradona, (de esos que ponen en Antena 3 después de comer). Menos mal que estábamos solos en el cine y nos pasamos todo el tiempo haciendo cábalas sobre la peli:
- Esto no puede ser de Kusturica
- Como lo sea, no vuelvo a ver una peli suya en mi vida.
- ¿Dónde están los músicos gitanos?
- Esa música tiene un aire balcánico, ¿no?
- Pero si es un tango
- Me parece que estos dos han tomado muchas drogas juntos
- Esto no es de Kustrica, si salía él
- ¿No es el masajista?
- Si no se parece en nada
- Pues yo creo que se da un aire
- ¿Nos cambiamos de sala?
Bueno, y así hasta que aparecieron los créditos y leímos: “Director: Marco Risi”. Salimos de la sala muertos de risa, la gente debió pensar que era una comedia divertidísima…

El tal marco Risi, debe ser uno de de esos de la secta de los maradonianos, porque ha hecho una peli en la que Maradona parece un bendito, mujeriego y yonki, pero un santo mal aconsejaó. La culpa de todo lo que hace la tiene la gente que lo rodea, que son mu malos, malísmos! Sobre todo los de Barcelona, ese antro de lujuria y perversión, tumba de todos los grandes futbolistas. Aquí, una pérfida rubia de bote introduce al inocente Dieguito en el mundo de la droga, y desde ahí todo va cuesta abajo y con patines, hasta que aparece un Maradona de 400 kilos tumbado en la hierba medio muerto. Apasionante la vida del pelusa, apasionante!
El momento cumbre del film es un flashforward en el que un Diego adolescente se está tirando a su novia, haciendo flexiones encima de ella, y a cada flexión, se ve al verdadero Maradona metiendo un gol en un partido. Una simbología muy sutil que requiere de grandes dosis de sensibilidad e ingenio. Bravo Marco Risi!
“Maradona, la mano de dios”, se llama la peliculita, no confundir con “Maradona, el pibe de oro”, que es la fricada de Kusturica (lo he visto en San Google. Tarde, ya lo se). Aunque no se si la veré, se me han quitado las ganas de ver nada relacionado con Maradona, Uff!

Una última reflexión navideña: después de mucho pensar he llegado a la conclusión de que Papa Noel y el Hombre del saco son la misma persona, pero Emir Kusturica y Marco Risi, no lo son.

¿Veis, qué tonterias digo? La Navidad me afecta a las neuronas.


lunes, 8 de diciembre de 2008

Sueños raros

Estoy muy preocupada conmigo misma, tengo muchos sueños surrealistas con políticos! (¿por qué? con lo poco que me gusta esa gente). Pues si, hace unos días tuve una pesadilla terrible, TERRIBLE: Yo estaba en una entrevista de trabajo en un auditorio enorme y la entrevista me la hacía Aznar y en inglés! (bueno, en algo parecido al inglés). Al fondo, estaba Esperanza Aguirre, ¿esa mujer que nació con una flor de dinamia en el culo, y que de vez en cuando enciende la mecha para salir pitando de las situaciones adversas sin esperar a nadie?; sí, la misma. Pues ella estaba subida a un púlpito traduciendo lo que decía Jose mari melenas, el terror de las nenas. Detrás de ella estaba su eficaz e inmerecido ángel de la guarda, no lo puedo describir porque era invisible, pero estaba, seguro, porque alguien le lanzó un misil y no le dio. (Ya se sabe, “bicho malo nunca muere”) Bueno, entonces yo me enfadaba y les decía, en mi fantástico inglés, que no era necesario una traductora, y que además ¿qué coño hacíamos hablando inglés? No recuerdo nada más del sueño, pero al día siguiente me levante con un dolor de cabeza que me duró todo el día. Normal no?, después de soñar con este par...

Otro sueño raro que tuve fue con Obama. La historia era de cine negro: una noche lluviosa en una ciudad oscura, una sombra con abrigo largo y sombrero perseguía a Obama por las calles desiertas con un arma en la mano. Yo veía la escena y trataba de impedir el asesinato, pero llegaba tarde y me encontraba a Obama muerto sobre un charco de agua sucia. El asesino huía, pero una luz iluminó su cara de pronto y ví que era un periodista del corazón español (¡?) No sé su nombre, pero sé que trabaja en un programa de cotillas, de esos que hacen autopsias a famosetes, porque lo he visto en los zappings. Es un tipo semirubio, con cara de hurón feo. Cuidado con este tipo, mucho cuidado! Si lo encontráis en un callejón oscuro, huid!

Meses antes también tuve otro sueño, más absurdo todavía, esta vez con Zapatero. Yo estaba en una cena con mucha gente, una especie de celebración, había amigos míos y gente de mi familia, y también estaban Zapatero y Theo Angelopoulos, (un director de cine griego, que tampoco es la alegría de la huerta, precisamente). ZP estaba borracho como una cuba y no hacía más que contar chistes malos, los demás nos mirábamos pensando: "era mejor cuando era Sosoman". De pronto aparece una banda de músicos y se ponen a tocar un Syrtáki. Zapatero y Angelopoulos se levantan y se ponen a bailar, dando tumbos, y tratando de animarnos a los demás para que los siguiéramos… No sé cómo acabó la noche, no recuerdo nada más, pero seguro que ZP tuvo una resaca como un piano al día siguiente, en la vida real, sin saber por qué.

Pero, sin duda, el premio de los sueños surrealistas es para cuando soñé que me hacían Papa de Roma. Fue unos días antes de que eligieran al Benedicto. En mi sueño, la gente elegía al Papa enviando sms a la televisión, y podían elegir a cualquiera, porque nadie se presentaba. Total, que yo estaba viendo la TV3 en casa y sale una noticia: “Habemus Papa”. Entonces dicen mi nombre y dicen que he ganado gracias a los votos de Cataluña. Suena el teléfono y me llama Josep Cuní , (el equivalente catalán de Mª Teresa Campos, pero para marujas rigurosas), y me pregunta que cómo me siento. Yo le digo que no quiero ser Papa, que me dejen en paz. Entonces interviene Pilar Rahola y me dice muy enfadada: “Ho has de fer per Catalunya, nena!” Y yo: “NOOO, NO QUIERO SER PAPA!” Entonces sonó el despertador, (Uff!) Dos días más tarde eligieron a Benedicto y yo me sentí terriblemente aliviada, de verdad, porque nunca se sabe...

¿Alguien tiene un sueño raro que compartir?
(Aunque no sea con políticos)