domingo, 30 de mayo de 2010

Misterios sin resolver

Parece ser que hay muchos misterios sin resolver tras el final de Lost. Yo no puedo opinar porque no he visto ni un capítulo. (Sí, lo confieso públicamente, ¿qué pasa?). La verdad es que un día intenté verlo, pero no me enteré de nada y cambié de canal. Ahora, después de ver la decepción de la gente, (véase un ejemplo), me alegro de no haberla visto.

Pero no son los misterios de Lost los que me preocupan, sino las cosas extrañas que pasan en mi casa. Últimamente no hago más que encontrar bolitas pequeñas de metal. ¿De dónde salen? ¿será una nueva evolución de los insectos? ¿serán los excrementos de bichos extraterrestres tipo Mordisquitos de Futurama? ¿Qué diría de esto Iker Jiménez? ¡Ah!, no puedo vivir con esta tensión! Es como aquel día que sonó el teléfono y cuando contesté una voz artificial me dijo 4 números y colgó. Me pasé varios meses sintiéndome culpable por no haber anotado aquellos números. ¿Y si era el código que podía salvar a la humanidad de una catástrofe nuclear? Entonces, dejé de ver pelis malas y la culpabilidad se fue.

Otro misterio sin resolver son los agujeros negros, yo los he tenido en todas las casas en las que he vivido. Son esas regiones finitas del espacio-tiempo donde caen cosas y desaparecen. Los agujeros negros tienen especial predilección por las cosas pequeñas, como los clips, las chinchetas, las gomas y los marcapáginas. ¿No os pasado nunca que os desaparecen esas cosas? Son los agujeros negros de vuestra casa, cuidado con ellos! A mi también me han desaparecido libros, pero empiezo a pensar que los he prestado y no se a quién… Otro misterio que he resuelto hace poco, es el dónde van a parar los restos de la goma de borrar. Yo pensaba que se desintegraban antes de llegar al suelo, pero desde que vivo en una casa con el suelo blanco, he descubierto que no, que se quedan ahí. Así que aunque no los veáis, pasad la escoba, si no, corréis el peligro de que se junten y formen un agujero negro que se tragará vuestros clips. (Esta teoría todavía no está probada) Otra teoría que estoy barajando es la posibilidad de que los agujeros negros se traguen tus cosas y te devuelvan bolitas pequeñas de metal. Tendré que consultarlo con Stephen Hawking…

También me perturba mucho eso de vivir en un último piso y escuchar por la noche que alguien mueve muebles en el tejado. He llegado a la conclusión de que son las putas palomas que quieren torturarme. ¿Qué ha pasado con el concurso para matarlas del ayuntamiento? ¿se lo han encargado a los mismos que hicieron el software para el referéndum de la Diagonal?

La verdad es que nuestra sociedad está llena de misterios sin resolver: ¿Cómo le quitan la cafeína al café? ¿o la teína al té? ¿y la lactosa a la leche? ¿puede existir un dónut light? ¿es música el reggaeton? ¿las obras son para mejorar tu ciudad?... ¿Es todo esto cierto o es una tomadura de pelo como la democracia o el trabajo no remunerado?  En fin, hay tantas cosas incoherentes en el mundo que creo que lo único útil que puedo hacer es mantener vigiladas a las bolitas de metal. Tranquilos, yo me encargo.

martes, 18 de mayo de 2010

Señoras del Facebook

Anoche soñé que encontraba unos zapatos de tacón de aguja en un cajón de mi cuarto. Yo no uso tacones, porque me parecen instrumentos de tortura; además como mido 2,10 metros, no me hacen falta. Entonces, en el sueño, llamo a una amiga, que sí los usa, para que venga a probárselos. Le explico que habían aparecido en mi cajón de repente. Entonces ella me pregunta: “¿Te han devuelto ya lo de la declaración de la renta?” Y yo le digo que no. “Ah, pues va ser eso, - me dice- es que ahora con la crisis, lo hacen así”. Entonces me desperté, agobiada, pensando que cualquier día se podía colar un inspector de hacienda en mi casa, para dejarme unos zapatos en un cajón. Joder, Qué pesadilla tan absurda!

El sueño me dejó muy preocupada, y cuando estoy así me distraigo haciendo chorradas. Por eso hoy he creado un grupo de esos de “Señoras” en el Facebook. Se llama Señoras que escuchan a Queen porque son monárquicas. (He puesto un fotomontaje y todo, de esos que tanto gustan a la casa real). Me hacía mucha gracia imaginar a una señora, con rulos y bata de guatiné, pasando el aspirador al ritmo de I want to break free, cantándola en inglés inventaó y parándose de vez en cuando para hacer observaciones tipo: “Uhh, qué vozarrón que tiene la reina, madre de Dios!”

Pero ha sido difícil crear un grupo de señoras que no existiera ya. Las señoras hacen de todo en el Facebook: Se ponen una bolsa en la cabeza cuando llueve, se guardan las mejores bragas para cuando van al médico, quedan para andar, van paseando y se paran en seco para dramatizar la conversación, se pegan y se empujan por conseguir algo gratis, discuten para ver quien está más enferma, nadan sin mojarse la cabeza para no estropearse el peinado, empujan a Benedicto XVI y lo tiran al suelo, cantan alto en misa, echan la tarde en el ambulatorio, se ponen la chaqueta sin usar las mangas, etc, etc… Son el nuevo fenómeno de Internet. Incluso hay un tipo que ha hecho un corto que se llama Señoras, el corto. (No se ha quebrado mucho la cabeza buscando un título).

A mi todas estas señoras me recuerdan a la tía Laura, una tía de mi madre que tiene 315 años y sigue viva. La tía Laura hace todo lo de las señoras del Facebook, y además cotillea todo lo cotilleable, (cada vez que te ve, te hace un interrogatorio), anda muy rápido, habla más rápido todavía y dice todo el tiempo: “Uhhh” (Bueno, en realidad, es lo único que se le entiende). La tía Laura es “La señora”. Deberían hacer una serie sobre ella en TVE donde se liase con un cura. Sí, ya se que ya hay una serie sobre eso, pero con ella de protagonista tendría más gracia.

En fin, supongo que todos conocemos una tía Laura que hace esas cosas del Facebook, hay muchas tías Lauras en este país. La duda que yo tengo es ¿acabaremos igual que ellas o es una cosa generacional? El otro día, estuve a punto de preguntarle a un niño en el ascensor aquello de: “¿Y tu de quien eres, majo?” Afortunadamente no llegué a hacerlo. Sin embargo estoy muy preocupada, porque escuché a unas señoras en el metro decir: “cómo está la juventud!”, refiriéndose a unos adolescentes que hablaban a gritos y escuchaban música horrible desde su móvil, y estuve de acuerdo con ellas. ¡Dios mío, me estoy convirtiendo en una señora! ¡Acabaré colándome en la cola del pescao, saliendo en bata y zapatillas a comprar el pan, guardándome el pañuelo en el sujetador y peinándome como David Lynch! Y para colmo, seguro que un inspector de hacienda entra en mi casa, me roba la pensión y me deja en su lugar unos zapatos de tacón, que no podré ponerme porque tendré juanetes! Que suene el despertador! Que suene el despertadooor!

domingo, 16 de mayo de 2010

Pan y Fútbol

Es duro, muy duro, vivir en un país como este y que no te guste el fútbol, es más y que ¡odies el fútbol! Los antifutboleros somos unos incomprendidos, casi tanto como los votantes de Izquierda Unida o los fans de los Village People.

Hoy me he enterado de que el Barça ha ganado la liga. ¿Cómo? ¿mirando la televisión? Noo, ¿escuchando la radio? Tampoco. Hace varias horas que los hinchas futboleros están tirando petardos, lanzando fuegos artificiales, pitando con los coches y cantando el oeoeoe… ¡¡¡Qué pesaaaooos!!! ¿Es que no pueden hacer una celebración silenciosa? Por no hablar de cómo amanecerá mañana la Fuente de Canaletas y alrededores.

Y luego tenemos que aguantar que digan que el fútbol es cultura…. ¿Os imagináis a los fans de Theo Angelopoulos, por poner un ejemplo, celebrando la Palma de Oro, dando vueltas con sus coches por las calles de Cannes, pitando y gritando “Theeo, Theeo, Theooo…”? ¿O a los científicos celebrando el Novel de Stephen Hawking, por poner otro ejemplo, bailando sobre un agujero negro y lanzando fuegos artificiales al universo? ¿Y a los lectores de Eduardo Mendoza, homenajeándolo por ganar el premio Planeta cantando:   “O le lé, o la lá, el Mendoza ès el millor que hi ha”, mientras destrozan los comercios de las Ramblas? Pero no hace falta irse tan lejos, los hinchas de los equipos de baloncesto no arman este escándalo, tampoco los forofos del tenis o del Voley playa. Ni siquiera me imagino a los seguidores del equipo finlandés de curling celebrando una victoria de su equipo quemando Helsinki, y mira que el curling en Finlandia despierta pasiones… No, no, esas cosas sólo las hacen los plastas de los futboleros.

Yo no puedo llegar a entender por qué a la gente le gusta el fútbol: Veintidós tíos corriendo por un campo verde detrás de un balón, cuyo único objetivo es meterlo entre unos palos con una red. ¡Eso es la cosa más aburrida del mundo! ¡Si es más lento que una película se Sukúrov! Por no hablar del soniquete soporífero, y con susto incluido, de los comentaristas: “Nosequien pasa la pelota a nosecuantos, fulanito se la quita y se la pasa a menganito, pero llega el macarra supermilloniario le pone la zancadilla y oohhh, cae al suelo! El arbitro le saca la tarjeta roja al macarra supermilloniario que se encara con él. Los seguidores insultan al árbitro y se lían a hostias con los del equipo contrario…. Pero el chaval millonario del otro equipo tira el penalti y gooool gol gol gol gol goooool del chaval millonarioooo!” (Que alguien me explique dónde está la gracia).

Pero más allá de que sea un coñazo terrible, lo que menos me gusta del fútbol es todo el poder que se mueve entorno a él. La mayoría de los presidentes de los equipos de fútbol son unos mafiosos o aspiran a ello. La mayoría de los jugadores son unos chavalines ignorantes que ganan demasiado dinero como para saber gastarlo bien. Y la mayoría de los seguidores han caído en la trampa del “pan y circo”. El mundo va de mal en peor, el país se va a la mierda, todos los políticos que tenemos son unos inútiles invotables, pero ellos están contentos porque ha ganado su equipo, Olelé, Olalá! El Atletic ha ganado la copa de Europa y el Barça la liga, sólo falta que España gane el mundial (espero que no, por Dios) y entonces la gente se olvidará de que existe la crisis y todos seremos felices, comeremos pan, beberemos cerveza (Dam) y veremos el fútbol. ¡Oeoeoe, si hay fútbol no hay crisis!

Como veis, me encanta hacer amigos…

domingo, 25 de abril de 2010

Olores que perturban

Hay ciertos olores que me perturban, no lo puedo evitar. Pero no hablo de esos de sábado por la noche, cuando se abren las puertas del metro y ese olor de humanidad, tabaco y alcohol, te golpea y te deja KO. Ni de esos de días calurosos de verano en el autobús, cuando alguien pone delicadamente su sobaco encima de tu nariz. Ni siquiera de los de bares de fumadores, que son los verdaderos culpables de la nube de ceniza y no el pobre volcán islandés. No, todos esos olores me joden, (y mucho!) Pero los que de verdad me perturban son los olores de colonias, ambientadores y demás productos de venta en perfumerías.

Sobre todo tengo fobia a esas colonias penetrantes de mujeres de rompe y rasga, que dejan a su paso gente mareada (a la que ellas llaman admiradores); y una presencia constante de su aroma, que por mucho que airees, no se va. Tampoco soporto las típicas colonias de pétalos de rosas del Body Shop. Me huelen a colonia de abuela pija británica de las se ponen la pamela y quedan a tomar el té a las 17:00, (tipo la reina madre de Inglaterra). Y qué decir de las colonias aquellas de “vuelve el hombre". Estas las suelen usar hombres de mediana edad para torturar (consciente o inconscientemente) a sus esposas, o tipos jóvenes que no ligan nunca y no se lo explican...

Todas estas colonias son especialmente traumáticas cuando te encuentras con alguien, que se baña en ellas, en el ascensor. Son los peores minutos de tu vida, sobre todo si vives en un piso alto y tienes que aguantar la respiración a la vez que hablas del tiempo. (Terrible, terrible!)  En lo único que puedes pensar es en si llevas algo puntiagudo en el bolso para poder hacerte el harakiri, en caso de que el ascensor se pare.

Y es que los anuncios de colonia han hecho mucho daño, mucho. La gente quiere ser como los modelos que aparecen en ellos y se cree esos eslóganes horribles, como: “Su aroma es mi recuerdo”, Y tanto! y no te lo podrás quitar de encima ni duchándote veinte veces. O aquel de “en las distancias cortas es donde un hombre se la juega”. Sí, sí, se la juega a la mujer que pierde el conocimiento, seguro. Pero el que se lleva la palma es el anuncio de Axe, el desodorante que peor huele del mundo mundial. Y encima te lo venden con esos anuncios utramachistas donde un tipo poco agraciado se echa el Axe y le salen tías buenas por todas partes. Claro, luego los tipos poco agraciados se lo compran y se preguntan ¿donde estás las tías buenas? Pues a 10 kilómetros de donde tu estés, majo.

Pero lo peor de todo es cuando se utilizan estos productos para tapar “otros” olores. Como las abuelas que le echan colonia del Body Shop a un abrigo para quitarle el olor a naftalina. O aquel tipo que se levanta por la mañana y, en vez de ducharse, se echa Axe y Barón Dandy. (Piii, piii, piii, Atención riesgo de fusión nuclear!) Por no hablar de cuando se intentan “tapar” los olores típicos de retrete con colonias potentes o ambientadores de frescor marino. (Mejor no sigo)

Tengo demasiado buen olfato y eso es algo terrible. Soy como al protagonista de El Perfume, sólo que yo no mato a nadie, (de momento), y en vez de preservar los olores, lo que quiero es terminar con ellos.

Se busca persona con nociones de química y equipo propio de probetas, para inventar el Espanta-Olores Definitivo, (uno de verdad, no como el Oust).  Abstenerse usuarios de colonias agresivas.

miércoles, 14 de abril de 2010

Concurso para matar Palomas!!!

El Excelentísimo Ajuntament de Barcelona, con su Alcalde Jordi Hereu a la cabeza, han convocado un concurso público para matar a 65.000 palomas que invaden nuestra bonita ciudad. Ole, ole, y ole! Bravo! Sí señor! Por fín una medida inteligente!

Recordemos que el señor Hereu es ese hombre tan visionario que vio Barcelona cubierta de nieve antes del día 8 de marzo y la propuso como sede de los juegos olímpicos de invierno. Y que el dia 9 de marzo intentó, por todos los medios, tapar el sol para que la nieve aguantase hasta el 2022. Este Ajuntament es, también, el mismo que decidió, contra toda lógica, agujerear Barcelona de punta a punta, pasando por debajo de la Sagrada Familia, para ubicar el túnel de Ave. Esas y muchas otras medidas utrainteligentes que han tomado en sus años de mandato, me hacen dudar que esto de la matanza de palomas se les haya ocurrido a ellos. Entonces salí de dudas leyendo la noticia.

Allí se explica cómo quieren matar a estos jodidos bichos: “Se les deberá capturar mediante redes, provocarles la muerte por asfixia al gasearlas en un lugar que no favorezca el estrés de los animales”.
Sin duda la muerte por asfixia en un lugar bonito, soleado y con un hilo musical relajante, tiene que ser de lo más agradable, nada que ver con el estrés que provocan las típicas cámaras de gas. Luego se dice que se contratará a la empresa que “garantice el uso de un método indoloro, que sea rápido e irreversible”. ¿Indoloro? Ejem, perdón... ¿estamos hablando de la muerte, no? ¿Irreversible? ¿nooo?  ¿la muerte? ¡Anda ya!
También se plantean acabar con unas cuantas gaviotas y cotorras, (¡Guerra a los bichos voladores!) Supongo que será por el mismo método indoloro, relajante e irreversible. Aunque parece ser que el número de cotorras disminuyó el día de la nevada, pues hay una leyenda urbana que dice que caían de los árboles congeladas. Claro, la nieve! Sr. Alcalde, qué gran idea! Seguro que ya tiene previsto convocar un concurso público para acabar con el clima mediterráneo,  y así matar dos pájaros de un tiro: a los propios pájaros y lograr hacer los juegos olímpicos de invierno. (Este hombre es un genio!)

Pero lo mejor de la medida anti-palomas es el espionaje popular que propone: “Una decena de informadores de calle trabajan en la concienciación de los ciudadanos… la ASPB tiene identificados unos 40 puntos donde operan alimentadores extensivos, personas que con su alimentación a las aves permiten que éstas se fidelicen, hagan más puestas de huevos y tengan más crías.” ¿Qué coño es la ASPB? ¿La KGB de la ornitología? Ya me imagino a los “informadores” disfrazados de viejas con una bolsa de pan duro, para poder acercarse a los "alimentadores extensivos" sin ser descubiertos y preguntarles: “Y usted, señora, ¿cada cuánto alimenta a las palomas? Me puede dar su nombre y DNI”

El artículo termina así: “En cualquier caso, no está previsto que se impida la alimentación en Plaza Catalunya, punto neurálgico de Barcelona en el que el Ayuntamiento permite la venta de pienso y donde es tradicional ver a personas alimentando palomas”.¡Toma ya! ¡Ole los huevos del Ajuntament! La Plaza de Cataluña está tomada por hordas de palomas alimentadas por hordas de guiris alelaos, pero eso no importa, total unas cuantas hordas de palomas mas o menos. Todo sea por el turismo y porque Barcelona siga siendo el parque temático preferido de los guiris.
Señor Alcalde, Excelentísimo Ajuntament, háganselo mirar, si us plau.

viernes, 26 de marzo de 2010

El obrero de la coca cola light

Empiezo a sospechar que el obrero tío bueno que salía en aquel anuncio de coca cola light quitándose la camiseta ante la atenta mirada de unas oficinistas salidorras, no era un obrero de verdad. Mis sospechas comenzaron hace tiempo, pero durante este mes se han consolidado y me han hecho enfrentarme a la cruda realidad: Los obreros de verdad no son como el de la coca cola light. Por eso las obras no las miran las oficinistas salidorras, sino los jubilados. Alguien debería denunciarlos por publicidad engañosa!

Cuando me enteré que estaban haciendo obras en mi edificio, no me hizo gracia, lo reconozco. Sobre todo porque me dí cuenta aquel día que inesperadamente comenzaron a dar golpes a las 8 de la mañana. Pero pensé, bueno igual hay alguno como el de la coca cola light. Sí, sí, uno de esos obreros guapos, cachas, metrosexuales y limpios, que utilizan martillos acolchados y taladros con silenciador; que se descalzan cuando entran a tu casa para no mancharte el suelo blanco y luego se quitan la camiseta para limpiar con ella sus pisadas. Pues nada, no me ha tocaó ninguno de esos, no dirás. Estos de aquí son más de episodio de Nacional Geographic que de anuncio de coca cola light. Son los conocidos como “obrerux comunux”.

El modus operandi del obrerux comunux es siempre el mismo, sean de la rama que sean. Despliegan sus herramientas a horas intempestivas de la mañana y comienzan a golpear y taladrar armoniosamente muros, techos, tuberías y todo lo que sea susceptible de ser golpeado y taladrado. Pasada una hora, tiempo suficiente para que todos los vecinos que dormían se hayan percatado de su presencia, paran y se van a desayunar. Hay días que, después de desayunar, ya no continúan con su concierto para martillo y taladro en do menor, sino que hacen cosas menos ruidosas, o simplemente no continúan.

Al obrerux comunux se le reconoce también por su delicada manera de llamar al timbre, interpretando con desenvoltura cualquier melodía de Philip Glass. Eso sí, una vez que les abres, estas perdido: Entrarán en tu casa como un elefante en una cacharrería, con sus botas llenas de barro y sus pesadas herramientas. Y cuando marchen, aquello parecerá el paisaje después de la batalla. Otra característica del obrerux comunux es su gran voz de barítono que utiliza para comunicarse con sus compañeros a gritos. La verdad es que son una gente muy musical, y tienen un gusto exquisito para la música. En toda obra no puede faltar un radiocasette, de los de antes, con cintas de esas que se compran en las gasolineras, tipo Camela, La Pantoja, Pimpinela y Maradona, los Pitufos maquineros... y todos esos clásicos imprescindibles. Además, en un afán altruísta, suelen compartir su música con los vecinos poniéndola al volumen necesario para poder escucharla entre los golpes....
(Se habrá enterado de esto la Sgae?)

En fin, parece que las obras en mi casa van para largo. Lo intuyo después del “Uyyyy” que me ha respondido un obrerux comunux cuando le he preguntado cuándo acabarían. Hoy hace una semana que están subidos en mi tejado interpretando su famoso concierto en do menor… ¡Ay! ¿quién me iba a decir a mi que echaría de menos despertarme con los aullidos de las palomas multiorgásmicas?….

sábado, 27 de febrero de 2010

The Neverending Tesis

Estoy en crisis, pero no es la misma del resto del mundo. No, la mía ya dura 8 años. Todo empezó el día en que se me ocurrió escribir una tesis (maldita sea!). El primer año, mientras hacía la investigación de campo, la cosa fue bien, incluso me gustaba eso de hacer una tesis. Pero llegó la hora de ponerse frente al ordenador a escribir, y entonces no sabía por dónde empezar. Mi mente caótica no me permite empezar por el principio y llegar hasta el final de manera correlativa, sino que va de un lado a otro, según sople el viento. Y así empezaba un capítulo, me aburría. Seguía con otro, me quedaba bloqueada. Me replanteaba el índice. Empezaba a escribir la introducción, luego la conclusión. Volvía con el capítulo que tenía a medias. Me bloqueaba durante unos meses. Me marchaba a un monasterio para desbloquearme. Allí lograba terminar un capítulo y me volvía a bloquear. Hacía una sesión de hipnosis, lograba terminar otro capítulo. Luego me distraía, volvía el bloqueo, etc, etc, etc…

La cuestión es que mi mente ha creado un apartado sólo para la tesis y la ha colocado en un lugar inaccesible a cualquier pensamiento lógico. La ha rodeado de un muro de hormigón y la ha cerrado con un puerta blindada de la que no tengo la llave. Esa puerta se abre, a su antojo, de vez en cuando, dejando entrar a la razón. Entonces viene una época buena, en la que logro avanzar en la escritura (que sigue siendo caótica, por supuesto). Pero en cuanto mi mente se distrae con cualquier cosa, como por ejemplo la vida, entonces la puerta se cierra a cal y canto. Ahí empieza la etapa del miedo a la página en blanco, de releer lo ya escrito hasta odiarlo y pensar que es impresentable. Y desemboca en el inevitable bloqueo, que puede durar meses, incluso años. Hasta que algún estímulo exterior inesperado abre la puerta y las palabras vuelven a fluir por la hoja en blanco. Pero entonces pasa una mosca, la sigo hasta que logro que se marche o la aplasto contra una pared; y cuando vuelvo al ordenador, la puerta se ha cerrado…. Y así van pasando los años, sin que pueda comprender el comportamiento cíclico de mi mente frente a la tesis, que se escapa a mi control.

Además, la tesis y su fortaleza blindada, no están quietas, sino que se van moviendo dentro de mi cerebro. A veces se sitúan en el mismo centro, dejándome sentir su peso y recordándome, despiadadamente, su existencia. Entonces me invalidan para hacer cualquier otra cosa, logrando generarme un sentimiento de culpabilidad cada vez que hago algo que no sea la tesis. Pero, al mismo tiempo, bloqueándome para avanzar con ella, haciéndome caer en el absurdo más absoluto. Últimamente había logrado aislarlos y apartarlos a un rincón, para poder seguir con mi vida, sin sentirme culpable por ello, y había funcionado…hasta hoy.
Hoy me he enterado que el objeto de mi tesis, llamemosle el Mister, va a terminar una nueva película antes del verano. (Oh my God!). Eso significa MAS material para investigar. Porque claro, aunque mi tesis se pase largos periodos en estado catatónico, la vida continúa y el Mister sigue con su carrera. ¿Quién me mandaría hacer una tesis sobre alguien que está vivo? Lo peor de todo es que, mientras leía la noticia, he pensado: “Qué interesante la nueva peli para mi tesis.” (¿Estoy loca, o qué?)

Ahora tengo 3 opciones:
1/ Terminar la tesis antes del verano (si logro abrir la jodida puerta blindada)
2/ Pasar de todo y seguir a mi ritmo de tortuga por los siglos de los siglos. (Amen)
3/ Dejar la tesis y que la haga su puta madre.
La 3ª opción lleva tentándome desde hace años, pero es una decisión que soy incapaz de tomar. Creo que tengo el Síndrome de Estocolmo. ¿Qué puedo hacer, doctor?